
Defendió nueve meses la joya de su casa hasta contar los caballos y las ratas. Cuando se inclinó a entregar la llave, el vencedor lo detuvo y le puso la mano en el hombro: Velázquez hizo eterno ese instante.
Esta es una ficha breve. Pronto cada personaje tendrá su propio artículo en profundidad.