
Aprendió a leer a los tres años y quiso ir a la universidad disfrazada de hombre. Se hizo monja por el único cuarto propio y la única biblioteca que le permitirían, y desde su celda conquistó el idioma. Defendió con la pluma el derecho de la mujer a saber, tres siglos antes de tiempo.
Esta es una ficha breve. Pronto cada personaje tendrá su propio artículo en profundidad.